Los Pilares de Una Nueva Era

Urus

CUANDO SOÑANDO, NOS hallamos ante un precipicio, disponemos de dos opciones: La primera es caernos por el acantilado, para despertarnos justo antes del impacto, con la sensación de que tuvimos una pesadilla. La segunda es darnos cuenta de que estamos soñando, para saltar al vacío, y en medio de una sensación de gozo, cómo si los ángeles nos sostuvieran con sus manos, empezar a alzar el vuelo.

Las Eras

ENTRE LOS ABORÍGENES australianos se cuenta que el sistema solar, en su tránsito alrededor de la galaxia, circula por distintos senderos del soñar (Dreaming Tracks), cambiando de sendero cada cinco mil años. Según ellos, el inicio de un nuevo sendero se da este año, 2012.[1]

Los maestros mayas los llaman soles, los hacen durar 5.200 años, y según sus calendarios el *quinto *también se inicia en el 2012.[2]

Para los naguales aztecas constituye el sexto sol, pero su inicio también se da en el 2012.[3]

Los sacerdotes incas también consideran que nos estamos adentrando en un nuevo ciclo, el cual durará cinco mil años, con el 2012 como año de transición hacia una nueva era.[4]

¿Coincidencias? en el Universo no existen las coincidencias, sino que todo fluye a partir de sincronicidades perfectas.

A parte, ninguna de tales profecías predice que el mundo se vaya a acabar, o que el planeta vaya a ser destruido. Muy al contrario, aquellos que quieran escucharlas desde la esperanza y no el temor, verán cómo todas ellas nos hablan del inicio de un nuevo periodo de paz y armonía para toda la humanidad. De allí la alegoría del soñar con la que inicié el artículo, y el ponernos a volar en el gozo. Pero para ello, un número suficiente de nosotros necesitamos comprender que la ‘realidad’ también está fabricada del material de los sueños y que la podemos cambiar.[5]

Así, según las tradiciones orales de la Australia aborigen, el sendero que justo cerramos nos sirvió para indagar en el conocimiento de la realidad física, nos permitió aprender a dominar la materia. Mientras que el sendero que ahora iniciamos nos permitirá buscar la elevación espiritual, hasta alcanzar la realización del Ser.[6]

Los inkas hablan del Mastay, del reencuentro entre la gente de las cuatro direcciones con el que se iniciará el Taripay Pacha o tiempo del despertar de la consciencia. Constituye el reconocimiento de nuestra naturaleza divina, para dejar la materialidad atrás.[7]

Nos encontramos ante un periodo de transición, de un ciclo al siguiente. Afrontar tal periodo pide, ante todo, comprender cuáles fueron los ‘pilares’ sobre los que se sustentó el anterior mundo, la Era que justo termina. Sin reconocer aquello que está predestinado a transformarse, aquello que cambia, frente a lo que perdura y se consolida, no alcanzaremos el nivel de lucidez necesario que nos permita volar en el gozo. A tal lucidez se la llama «*expansión de la conciencia*».

Ello no significa que los pilares de la Era que finaliza vayan a colapsarse, de forma repentina y catastrófica, creando caos y dolor. Pensar eso nos llevaría a actuar desde el temor y no el amor. Temblarán y se tambalearán un poco, pues en los cinco siglos precedentes ―pero muy especialmente en los últimos cincuenta años― han crecido demasiado deprisa y en la naturaleza aquello que crece rápido, también crece débil e inestable. Pero no harán caer el mundo.

Aparición de los pilares (hace aproximadamente 5.200 años)

¿CUÁLES SERÍAN PARA ti los ‘pilares’ sobre los que se sustenta la civilización actual? Piensa un poco antes de seguir leyendo…

  • Una primera pista: son tres pilares, por ser tres el número mínimo que se necesita para sostener algo, como las tres patas de un trípode o taburete.
  • La segunda pista ya te la comuniqué en el título de éste apartado: los tres aparecieron (o reaparecieron) hace ahora cinco mil años, durante el periodo final de la Era anterior a la que justo termina (3500 a. C. ― 3000 a. C.).
  • Una tercera pista, por si aun no los has adivinado: Los tres se hallan presentes en la imagen de una moneda rodando.

¿Los dedujiste?

El primero es obviamente el dinero. La expresión más antigua de dinero fue el llamado siclo, unidad de peso en cebada utilizada en la antigua Mesopotamia, actual Irak, seguramente por los ancestros del pueblo hebreo. Sus orígenes datan del 3000 a. C. El escritor australiano Morris West una vez escribió “*El dinero es un secreto más grande que Dios para el noventa por ciento de la gente*”. El libro se titula La Torre de Babel (1968) y definitivamente, desde su aparición, hace cinco mil años, el dinero ha acabado ocupando un papel preponderante en nuestra sociedad. Él ha servido para unir, pero aun más, para separar.

¿Adivinas el segundo? Vuelve a pensar en la moneda, mientras se acerca rodando hacia ti, emitiendo su característico sonido, el cual se va haciendo mas grave a medida que se aproxima. No es la música, la cual nunca dejó de existir. Es la rueda. Los primeros restos arqueológicos mostrando el uso de la rueda provienen de la Civilización Sumeria, también en la antigua Mesopotamia, y datan del 3500 a. C.

¿Cuál crees que sea el tercero? Vuelve a observar la moneda. En ella hay grabada una cara. ¿De quién es la cara? En ella hay un año, en números romanos ¿Cuál es ese año? Y un valor, seguramente en el reverso ¿Qué valor? A estas horas seguramente ya hayas adivinado que el tercer pilar es la escritura.

Se dice que la escritura apareció hacia el 3000 a. C también en la antigua Mesopotamia. Yo me inclino a pensar que unos siglos antes ‘resurgió’ en la llamada civilización Harappan, en el actual Paquistán, una cultura mucho más antigua de lo que pensamos[8]. Por ejemplo, una antigua leyenda de la India cuenta como el sabio Rishi Viasa se adentró en las altas montañas del Himalaya, al poco de morir Krisná (3102 a. C.), para recopilar los Vedas (escrituras del hinduismo) y escribir el Mahábharata, epopeya de la que forma parte el Bhagavad-guitá. Viasa sabía que con la muerte de Krishna nos íbamos a adentrar en el Kali Iugá, la edad oscura del materialismo, y que la única forma de preservar el conocimiento era escribiéndolo, pues no habrían suficientes maestros como para transmitirlo oralmente. La gruta en la que presuntamente todo ello sucedió es visitada a diario por una procesión de miles de peregrinos. Ésta se halla en el pueblo de Maná, a tres quilómetros de Badrinath, uno de los cuatro santuarios del río Ganges.

Proceso de aceleración (hace 520 años)

LOS TRES PILARES alcanzaron hitos, hace ahora quinientos años, que provocaron su gradual proceso de aceleración. Ello sucedía en la misma época en que Cristobal Colom arribaba a las costas americanas. En ese mismo periodo tenemos como:

En el campo de la escritura, Gutenberg inventa la prensa (1439). Con ella se iniciará la llamada Revolución de la Imprenta. Sesenta años después, hacia el año 1500, se habían impreso ya más de veinte millones de volúmenes. Cien años después, la cifra se acercaba a los doscientos millones.

En cuanto al dinero, tenemos cómo en el año 1494 Luca Pacioli publica la primera obra con base científica del arte de la contabilidad. En ella se explican, con detalle, los sistemas contables utilizados por los comerciantes venecianos, entre los que destaca la partida doble. Con la publicación de la obra (y gracias a la imprenta) tales prácticas se extendieron rápidamente por el resto del continente, permitiendo el nacimiento del sistema bancario, tal lo conocemos en la actualidad. Si a ello le añadimos el oro y la plata procedentes de América, tenemos el nacimiento del sistema financiero internacional.

En cuanto a la rueda, hacia finales de ese mismo siglo XV[9] se inventa el reloj de muelle. Constituía aquél el primer aparato puramente mecánico, creado por el ingenio humano, que parecía estar dotado de vida. Con el reloj de muelle, empezó a desarrollarse una visión cartesiana de la realidad. Fue una visión basada en el paradigma mecanicista, según el cual todo podía ser explicado como quien analiza el funcionamiento de una máquina. Las máquinas, como muy bien sabemos, las podemos desmontar, para una vez lograda la comprensión de las partes, de todos sus engranajes (ruedas), comprender la totalidad.

El Renacimiento Europeo hubiera sido impensable sin la imprenta de Gutenberg, la visión cartesiana de la realidad que despierta en nuestro imaginario el reloj de muelle, y el dinero de los mecenas. Europa parecía iniciar un nuevo día, tras el periodo medieval, mientras que el indígena americano veía caer sobre sí la larga noche de los quinientos años.

Proceso de integración (últimos 52 años)

HACIA FINALES DE la década de los 60s, los tres pilares empezaron a integrarse, acelerándose aún más el proceso de cambio, pero también incrementando la complejidad y vulnerabilidad de un sistema que cada vez más dependía de ellos. De la unión entre rueda y escritura nació la informática, con su hardware (rueda) y su software(escritura). Poco después, el dinero se fusionaría con la informática para crear el dinero electrónico, el cual empezó a moverse con gran agilidad por los mercados internacionales de deuda, acciones, divisas y materias primas.

Simboliza un proceso de integración y aceleración que tiene su punto álgido el 15 de agosto de 1971, cuando el presidente de los EEUU Richard Nixon, anuncia el abandono de la paridad oro (Nixon Shock).[10]. Con el fin de la paridad del oro, el dinero ya no estaba respaldado por oro, sino por otro activo: deuda. Por ser intangible, aquel nuevo activo ya no necesitaba ser almacenado. Además, podría crearse de la nada, en la medida en que alguien estuviera dispuesto a asumir esa deuda, lo que significa que no estaba sujeto a la escasez. La deuda era tan solo un número en los balances de las instituciones financieras.[11]

Por aquel entonces las transacciones contables popularizadas por Luca Pacioli cinco siglos antes, ya no estaban siendo escritas en los libros que Gutenberg hizo tan populares sino almacenadas en computadoras. El dinero se convirtió en algo intangible, ficticio, algo llamado FIAT que tiene valor mientras se le asigne valor.

Hacia aquellas fechas justo empezaban a aparecer las primeras computadoras domésticas, permitiendo poner la informática al alcance de todos, lo cual constituyó un hito de la escritura. Hacía poco que se había aterrizado en la Luna[12](1969), hito de la rueda. Y al romperse la paridad oro, el dinero ya no iba a ser respaldado por el valioso metal dorado, sino por otro activo bancario: la deuda ajena, hito del dinero.

Desde entonces, la cantidad de dinero ha ido creciendo exponencialmente; así como también lo han hecho: la deuda (que avala ese dinero), la producción (comprada con esa deuda), el consumo de energía (requerido para producir), el consumo de petróleo (principal fuente de energía), la capacidad de procesamiento de un chip (para recuperar la competitividad perdida por el incremento del costo energético), el volumen de información (como resultado del incremento en la velocidad de procesamiento del chip), la falta de privacidad (como consecuencia del incremento en la información) y un largo etcétera.

Los pilares se tambalean (ahora)

CONSTITUYE UN CRECIMIENTO exponencial de todo, que busca neutralizar el incremento original en la cantidad de dinero causada por la expansión de deuda (su contraparte), y así evitar el alza en el nivel de los precios[13]. Así nació la cultura del crecimiento y del derroche necesario para fomentar ese crecimiento.

Pero tal expansión del dinero sólo tiene un posible fin: su eventual pérdida del valor. Tengamos en cuenta que así como se pueden seguir añadiendo ceros a un balance, para incrementar la deuda de forma indefinida, la producción que la respalda no puede crecer para siempre.

Ello es así, por mucho que: * Hagamos que los productos duren menos, para así tenerlos que volver a comprar; o que * Se mercantilicen las relaciones humanas, para poder incluirlas como servicios en el producto interior bruto del país; o que * Se considere el dinero como un bien productor y no como un mero medio de intercambio, para así poder inventar nuevos servicios financieros; o que * Se busque el incremento de la población, para así crear más ‘consumidores’.

Constituyen cuatro estrategias que han permitido seguir creciendo a costa de inflar la economía y que se vienen aplicando desde inicios de los 70s. Pero cuando ésta deje de crecer, o cuando se emita más dinero del que ésta pueda absorber, el dinero empezará a perder valor. Ello ya está empezando a suceder.[14]

Por el lado de la rueda, tenemos que para hacerlas girar, y así no parar el crecimiento constante de la producción, se está utilizando una fuente de energía barata pero no renovable, llamada combustible fósil. Primero fue el carbón, después el petróleo, y hay quienes argumentan que el futuro le pertenece al gas. Pero las tres acabarán inexorablemente por agotarse, y si no hay alternativas renovables, las ruedas que mueven empezaran a pararse. Una crisis eventual del dinero, con su perdida de valor, también causará que la economía se desinfle, y que las ruedas se paren.

Por el lado de la escritura, la mayoría de la información se registra ahora en soportes electromagnéticos, como por ejemplo el disco duro de un ordenador personal o de un servidor localizado a miles de quilómetros de distancia. Eso hace que tal información sea muy vulnerable a una eventual máxima solar o a cualquier otro fenómeno electromagnético de magnitud como la tormenta solar que hubo en el año 1859.[15]

Si consideramos la pérdida de la paridad oro del dinero de agosto de 1971 como momento en el que se inicia el último proceso de aceleración, y le sumamos los 52 años de ese último periodo, nos encontramos con el año 2023 como aquel en el que los tres ciclos de 5.200, 520 y 52 se cierran llegamos al año 2023.

Soluciones (el futuro inmediato)

VEMOS PUES CÓMO los tres pilares, nacidos ahora hace cinco mil años, cuyo proceso de aceleración se dio hace quinientos, y cuya integración se inició hace ahora cincuenta, están empezando a tambalearse. Dicho tambaleo no significa que vayan a desaparecer, sino que van a transformarse y también a perder preponderancia.

Tal fenómeno los observamos, por ejemplo, en uno de los pilares básicos de la Era anterior a la que justo termina. Ésta abarcó del 8000 a. C. al 3000 a. C. en lo que vino a llamarse la revolución neolítica. El pilar al que hacemos referencia fue justamente la agricultura. El tránsito entre Eras (3000 a. C.) se caracterizó por un proceso de desertificación, que afectó especialmente los fértiles valles de Oriente Medio y el Norte de África. Tal proceso acabó obligando a muchas tribus nómadas de África del Norte a asentarse a orillas del río Nilo (2500 a. C.), para establecer un sistema de vida agrario y mucho más centralizado. En Mesopotamia la sequía y el agotamiento del suelo fue aprovechado por los pueblos Semitas para conquistar Sumeria (2125 a. C.). La *agricultura*no desapareció, pero se fue transformando, gracias a la aplicación de técnicas que permitieron incrementar la productividad, a la vez que perdió importancia, haciendo posible que en la nueva Era fuera mucha menos la población dedicada a la misma. Ello nos llevó a urbanizárnos y crear los tres pilares (rueda, escritura y dinero) de la era que justo empezaba.

En la actualidad también se habla de cambio climático. Independientemente de que tal cambio venga causado por el ser humano, o tenga su origen en el incremento de la actividad solar, el actual modelo civilizacional si que es una creación puramente humana, y las repercusiones de su tambaleo son evitables. De allí que se recomiende incorporar elementos de modelos sociales que de una forma exitosa lograron vivir al margen de tales pilares.

Obviamente, el modelo social utilizado por todas las culturas indígenas del planeta es el que primero nos viene a la mente, pues ellos supieron prescindir de los tres. Unos dirán que nunca los descubrieron, que se quedaron en la revolución neolítica. Yo opto por pensar que ellos vieron en los tres pilares algo que acabaría por alienarnos de la naturaleza, causando serios desequilibrios que era necesario evitar.

  • La rueda lo haría con sus máquinas, las cuales pondríamos a trabajar con la esperanza de podernos dedicar al ocio. Ello hizo del trabajo algo que degradaba y no algo que realiza y completa, at tiempo que muchos acabaron eslavizados por esas máquinas. También causaron la partición del territorio, con el asfalto, para que sobre el mismo pudieran rodar con facilidad los vehículos.[16]

  • El dinero nos generó la necesidad constante de acumular, hasta equipar posesiones con felicidad. También acabó por obligarnos a trabajar para obtenerlo, en vez de hacerlo por gusto. Así fue como el dinero se comió el ocio ganado con la rueda.

  • Y la escritura nos llevaría a interpretar la realidad, no como resultado de nuestra experiencia personal y directa, sino de acuerdo a lo leído o a lo virtualizado por la tecnología, hija del matrimonio entre el Dios Mercado y la Diosa Ciencia.

Todo eso lo comento no con la pretensión de que regresemos a las comunidades autosuficientes que caracterizaron la revolución neolítica, pero si a un híbrido entre pasado y presente, a un sistema más resiliente y por lo tanto menos dependiente de la escritura, la rueda y el* dinero*.

Así es como avanza la naturaleza, evolucionando a partir del híbrido entre pasado y presente. Lo observamos en la sucesión de Fibonacci, dónde cada número consecutivo se obtiene a partir de la suma de los dos anteriores. Tal serie es pues: 0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34…∞. La misma tiende a phi(ɸ)sup class=“footnote-ref” id=“fnref:fn17”>[17], también llamado número de oro o proporción divina, por ser la que encontramos repetidamente en la naturaleza. De ahí que se nos esté pidiendo tomar elementos tanto de la Era que justo finaliza (3000 a. C. ― 2000 d. C.), como de la anterior (8000 a. C. ― 3000 a. C), para así construir el modelo social del futuro.

Necesitamos recuperar los lazos que nos unen con la Madre Tierra, pues todo y que a muchos el dinero, la rueda y la escritura les de de comer, ninguno de los tres son comestibles, y cuando dejen de cumplir su función, seguiremos necesitando alimento.

Los ejemplos que nos brindan las sociedades tradicionales del planeta resultan válidos a la hora de aprender a construir pequeñas comunidades resilientes. Si bien, a éstos les debemos añadir también lo aprendido en los últimos **cinco mil **años. Debemos sumarle la capacidad de unir tales comunidades en un entramado más complejo, más allá de su mera existencia aislada y autárquica.

Por suerte, disponemos de dos modelos, ambos del Nuevo Mundo, que sin rueda, escritura ni dinero, lograron constituir aquello que caracteriza la Era que justo dejamos: la agrupación de comunidades diversas en un algo mayor, y el fenómeno civilizacional. Ellos lograron ya un híbrido parecido al que nos pide la nueva Era, para que en vez de partir de cero, podamos inspirarnos en su ejemplo.

El primer modelo proviene de Norteamérica, y se trata de la confederación iroquois. La estructura de tal confederación inspiró a algunos de los padres de la declaración de independencia norteamericana, como Benjamin Francklin y Thomas Jefferson. Los inspiró especialmente en la idea de lograr una Unión Federal, en la libertad política, en la necesidad de escuchar la opinión pública a la hora de gobernar, y en el papel del gobierno para garantizar el bienestar, la felicidad y la libertad de los ciudadanos[[18]. Los Iroquois controlaban gran parte de lo que posteriormente se convirtió en el Noreste de los Estados Unidos.

El segundo modelo proviene de Sudamerica, de una civilización que: sin rueda, expandió su influencia sobre más de cuatro mil quilómetros de cordillera montañosa; sin escritura, coordinó a más de 16 millones de súbditos, abarcando más de 14 culturas distintas; y el no tener dinero no impidió el intercambio entre todos ellos ni que las despensas estuvieran siempre llenas.

Me refiero a la civilización andina y en concreto a la cultura inka. De ellos podemos aprender a organizarnos no sólo como comunidad local (ayllu), como grupo humano que busca la resiliencia y el íntimo contacto con la tierra, sino también como comunidad más amplia, e incluso como comunidad planetaria. De ahí la importancia de estudiar en detalle sus valores, su cosmovisión, sus costumbres, su forma organizativa, y todo aquello que la caracterizó. De tal análisis podremos extraer ideas, no para construir exactamente lo mismo, sino para mejorarlo.

Los nuevos pilares (los próximos 5000 años)

FINALMENTE ÉSTE ARTÍCULO no estaría completo sin mencionar cuáles serán, a mi entender, los «*Pilares de la Nueva Era*». Y cómo hice al principio, te voy a pedir que los adivines, a partir de las siguientes pistas:

Según la ley que rige los ciclos, observamos cómo los pilares de una nueva Era empiezan a germinar durante los 500 últimos años de la anterior, justo cuando los pilares de la Era precedente se aceleran. De ahí que durante el periodo 3500 a. C. ― 3000 a. C., momento en el que la agricultura perdía preponderancia, y el cambio climático nos forzaba a cambiar los modelos organizativos, aparecieran (o reaparecieran) rueda, dinero y escritura.

Y como también veremos a continuación, es en la recta final de los últimos cincuenta años, mientras se integran los pilares de la Era que justo termina, que los de la nueva empiezan a brotar.

Así, en el año de 1522 Magallanes y* Elcano* dieron la primera vuelta al mundo (documentada). Allí tenemos pues la semilla del primer pilar que germina. Y el 7 de diciembre de 1972 la misión del Apolo 17 tomó la primera foto de la tierra desde el espacio, imagen bautizada como “La Canica Azul”. Allí tenemos la planta que brota. ¿Puedes deducir el pilar al qué me refiero?

Image from NASA on Public Domain

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Si, es Ella

La vuelta al mundo de Magallanes y Elcano (1522) cambió la mentalidad de aquéllos que aun creían en una tierra plana, cómo un plato, convenciéndoles al fin Ella era esférica, de que era algo real y no un mero escenario en el que acontecía el drama de la vida.

Mientras que la visión de nuestro planeta desde el espacio (1972) hizo que aquéllos que aun la veían cómo una masa muerta e inerte, empezaran a percibirla cómo ser vivo, Gaia, la Pachamama (madre espacio-tiempo), dando así un nuevo ímpetu al movimiento ecologista.[19]

¿Cuál sería, pues, el primer pilar de la nueva Era? la conciencia planetaria, la conciencia de que vivimos en un planeta que está vivo, que respira, que siente, que ama, que percibe el dolor, y que nos quiere y amamanta, pues ella es nuestra madre, y la madre de todas las madres. Es la conciencia de que formamos parte de una red de relaciones que comunica y crea interdependencias entre todas las expresiones de vida del planeta: minerales, vegetales, animales, y humanas. La conciencia de que nuestra responsabilidad es salvaguardar dicha red, en vez de continuar destruyéndola.

El segundo pilar propuesto, ya te lo comenté. ¡Acertaste! es la red. Su primer hito, aquél con el que germina la semilla, es la extensión en el siglo XV del uso de la brújula para la navegación transoceánica. Descubierta por los chinos, y seguramente transmitida a Europa por medio de los árabes, sin ella viajes cómo el de Cristóbal Colón en 1492 hubieran resultado mucho más difíciles. La navegación transoceánica empieza a crear pues, una red internacional de puertos interconectados.

1886 British Empire Map. Public Domain.

1886 British Empire Map. Public Domain.

Iniciado el proceso de germinación, la semilla empieza a brotar cuando, en **1969, **se interconectan, por primera vez, dos ordenadores en red. Una vez interconectados, la “*Defense Advanced Research Projects Agency*” desarrolló el protocolo TCP/IP para que se comunicaran, dando nacimiento a la futura Internet. Ello sucedía a principios de los 70s.[20]

¿Y el tercer pilar? Bien, tenemos la conciencia planetaria que restablece la relación perdida con la Madre Tierra, permitiendo también la armonización de las relaciones humanas. Tenemos la red, que nos permite llevar a cabo tal conjunto de relaciones e intercambios, de una forma directa, incluso telepática, donde la información se transmite sin necesidad de escribirla. Y nos falta un tercer pilar, algo que venga a substituir al dinero, para garantizar el equilibrio entre todos esos intercambios y transacciones humanas. La cultura andina, así como otras muchas culturas tradicionales del planeta, nos aportan una solución. Los inkas fueron capaces de organizar una civilización entera bajo dicho principio. En quechua se le llama ayni, palabra que podríamos traducir como ‘*reciprocidad*’.

La semilla de tal pilar empezó a germinar hará ahora unos cinco siglos, cuando, gracias a la navegación transoceánica, se incrementó el contacto entre culturas. Ello permitió, a aquellas culturas que utilizaban el dinero, el entrar en comunicación con otras que, sin utilizarlo, pudieron también constituir una civilización (inka), una confederación (iroquois), o una de las muchas comunidades tribales que hubieron y que vivieron en armonía con el medio, entre ellos y con sus vecinos.

Y esa semilla empezó a brotar cuando hacia finales de los 60s amaneció el movimiento contracultural, alternativo y pacifista llamado hippie. Con ellos, se inventaron o restablecieron sistemas de intercambio sin ánimo de lucro, cómo el sistema de cambio local (LETS), o los bancos de tiempo, o el trueque, o el “*hoy por ti y mañana por mi*”.

En tales pilares confío que esté el futuro, y cuando antes los implementemos, más suave y apacible será la transición. Su ventaja es que a diferencia de la rueda, escritura y dinero, los cuales tienden a sistemas centralizados y jerarquizados, los nuevos pilares propugnan justamente el contrario: sistemas descentralizados y que son en definitiva los que vibran en resonancia con el signo de Acuario. Acuario es, de todos, el único signo del zodiaco que nos muestra a un ser humano, y su símbolo son las ondas producidas sobre el agua, para representar el nacimiento de nuevo paradigma, basado en la vibración.

Qué el dinero centraliza es obvio, si tenemos en cuenta que éste permite la acumulación. Pero más centraliza cuando dicha acumulación otorga poder de voto, en proporción al capital poseído. Y más aun cuando el capital puede poseer otro capital, formando holdings empresariales[[21]. Como sucede con la ley de la gravedad, se llega a un punto a partir del cual “*la atracción entre dos cuerpos es directamente proporcional al producto de sus masas*”, de manera que cuanto más dinero se posee, más fácil resulta obtenerlo.

Veamos, en cambio, de qué forma centraliza la rueda. Un ejemplo lo tenemos en la diferencia entre la corriente alterna (AC) la y la continua (DC). La corriente alterna (AC) se genera a partir de hacer rotar una turbina, es decir, una rueda. Constituye energía eléctrica que no se puede almacenar (en baterías) pero si se puede transformar, es decir, cambiarle el voltaje. De ahí que sea un tipo de corriente que favorezca la generación centralizada, utilizando grandes centrales térmicas, nucleares, hidroeléctricas o eólicas. La electricidad es entonces transmitida miles de quilómetros, desde ese punto central de generación, a alto voltaje, y transformada a menores voltajes a medida que es distribuida al consumidor final.

La corriente continua (DC), en cambio, no puede ser transformada, hecho que dificulta su distribución a grandes distancias, pero si almacenada. No es electricidad generada a partir de hacer rotar una turbina, sino de exponer un panel, llamado célula fotoeléctrica, a la radiación solar. De ahí que su uso no promulgue la generación centralizada, sino muy al contrario, el que cada cual tenga sus propios paneles, en su techo, y se fabrique su electricidad. Promueve pues la autosuficiencia y la resiliencia, pues la transmisión de electricidad a grandes distancias incrementa la vulnerabilidad del sistema. También promueve que cada cual sea plenamente consciente del costo medioambiental ocasionado por la energía que consume, pues ésta se está generando en nuestro tejado, y no en alguna central lejana que contamina (térmica y nuclear), o que inundó valles fértiles, desplazando a los pueblos que en ellos habitaban (hidroeléctrica), o que genera contaminación electromagnética (eólica).

Mientras que a la forma de centralización de la escritura se la llama burocracia.

Que la escritura pierda preponderancia no significa que no se vaya a registrar información alguna. Los inkas no poseían escritura, en el sentido literal de la palabra, pero si disponían de varios sistemas de registro. Uno de ellos eran los llamados quipus que almacenaban datos, como números y fechas. Se trata pues de que los ordenadores registren datos, pero que no sea información personal de lo que pensamos, deseamos, o hacemos, de hacia dónde vamos, y de dónde vivimos. Se trata de que computen y almacenen datos técnicos, para así mejorar el rendimiento y la durabilidad de los equipos; datos logísticos, para incrementar la fiabilidad y eficiencia de los suministros; y datos financieros o en su equivalente no monetario, para gestionar las transacciones. Registrar eso y nada más, y que tales registros sean de acceso público, no hagan referencia a persona alguna, y se gestionen de una forma descentralizada.

Esa es pues mi propuesta para el nuevo año. Dicen que existen dos tipos de personas, aquellos que sueñan y aquellos que son soñados. En el momento que el suficiente número de nosotros dejemos de ser soñados, para darnos cuenta de que tan sólo es un sueño, y que lo podemos cambiar, lograremos volar en el gozo colectivo de construir un mundo mejor, un nuevo sol, una Era dorada y un sueño más placentero.

Año 2023

Dado que el proceso de integración de los tres pilares comenzó a principios de los 70, con el 15 de agosto de 1971 como fecha clave, momento en el que se abandonó el patrón oro y se inició la burbuja actual de la deuda. Y considerando que estimo que la última fase de una Era durará 52 años, lo que corresponde a un ciclo llamado “Fuego Nuevo” de los mexicas. Predigo que la transición real hacia esa nueva Era será el año 2023, momento en el que veremos colapsar muchos de los pilares antiguos y surgir los nuevos. El nacimiento de lo nuevo no es un proceso que vaya a completarse en un año, sino que tardará unos cinco siglos en consolidarse.

1 enero del 2012

** 2012, Marc Torra for www.mastay.info**

Notas:


  1. Según la sanadora aborigen Minmia. Fuente: Minmia (Maureen Smith). *Under the Quandong Tree* Quandong Dreaming Publishing. 2007. pg 26 y 160.
  2. Según el nagual tolteca Don Miguel Ruiz. Fuente: Mary Carrol Nelson. *Beyon Fear, a Toltec Guide to Freedom and Joy―the teachings of Miguel Angel Ruiz* Council Oaks Books, 1997 pg 30.
  3. Hay quienes dicen que no es el Primero sino el Sexto Sol, pero esa percepción corresponde a una interpretación lineal del tiempo. La pauta del Calendario Anháuac (utilizado tanto por Mayas como Mexicas) es de cinco soles por ciclo de preceión, en el que cada sol dura 5.200 años de 360 días, equivalentes a 5.125 años de 365.2422 díass.
  4. Según Don Benito Qoriwaman, kuraq akulleq del linaje Waskar y Andrés Espinosa, maestro Q’ero. Fuente: Joan Parisi Wilcox *Keepers of the Ancient Knowledge* Vega 2001. pg 54-55.
  5. Tal es el nombre utilizado por Tenzin Wangyan Rimpoche en: Rimpoche TW 1998 *The Tibetan Yogas of Dream and Sleep* Ed: Mark Dalby. Snow Lion Publications: New York.
  6. Minmia escribe: *Estamos saliendo de un Ciclo del Soñar caracterizado por la indagación en la materia y adentrándonos en otro que busca alzar la Consciencia y el desperar interno* (“We are now coming out of a Dreaming of physical knowledge and moving into a Dreaming of higher consciousness and awakening”) (2007, p. 160).
  7. Fuente para la profecía del Mastay: Brad Berg *Prophecies of the Q’ero Incan Shamans* Share International Magazine, January/February, 1997\. Para Taripay Pacha, ver nota 4
  8. Según Malati J. Shendge, en su artículo “The inscribed calculi and the invention of writing: the Indus view” Journal of the Economic and Social History of the Orient, Vol. 28, No. 1 (1985), pp. 50-80: es muy probable que la escritura se originara en los fértiles valles del Indo, en vez de Mesopotamia.
  9. White, Lynn Jr. (1966). *Medieval Technology and Social Change*. New York: Oxford Univ. Press. pp. 126–127. ISBN 0195002660
  10. Su argumento era que los especuladores estaban atacando al dólar y que el trabajador estadounidense tenía que ser protegido. Los ataques fueron posibles gracias al dinero electrónico de nueva creación y a la integración de los mercados monetarios internacionales. Sin embargo, lo que forzó el fin de la paridad oro fue el hecho de que EE.UU. ya no poseyera la mitad de las reservas de oro del mundo, cifra alcanzada al final de la Segunda Guerra Mundial. Simplemente no había suficiente oro para continuar respaldando una economía en expansión.
  11. Una economía que crece necesita más dinero, pues si éste se mantiene constante, habría deflación (decrecimiento de precios). Con paridad oro, más dinero significa la necesidad del Banco Central de poseer más oro que lo respalde.
  12. Ello aconteció el 16 de julio de 1969, durante la misión Apolo 11.
  13. La lógica es la siguiente: partimos de una economía con dos unidades de dinero y dos bienes a comprar, donde cada bien cuesta una unidad. Si de repente la cantidad de dinero se incrementa al doble, y el número de bienes disponibles se reduce a la mitad, ¿cuánto costará ese único bien? SOLUCIÓN: Cuatro unidades de dinero.
  14. Observamos que constituye el problema inverso que hubo durante el patrón oro, durante el cual no había suficiente oro como para respaldar el crecimiento de la economía, generándose deflación. Ahora nos encontramos con que no hay suficiente producción como para respaldar el incremento en la deuda, hecho que acabará por generar estanflación (estancamiento + inflación) y posteriormente hiperinflación (incremento extremo del nivel de precios). Desde la emisión excesiva de dinero hasta que ésta se transforma en hiper-inflación, por haber ya alcanzado todos los capilares del sistema, suelen transcurrir unos cinco años.
  15. Wikipedia nos cuenta "La tormenta solar de 1859, conocida también como evento Carrington por el astrónomo inglés Richard Carrington, primero en observarla, es considerada la tormenta solar más potente registrada en la historia. En el año 1859 se produjo una gran eyección de masa coronal o llamarada solar. A partir del 28 de agosto se observaron auroras que llegaban hasta el norte de Colombia. El pico de intensidad fue el 1 y 2 de septiembre, y provocó el fallo de los sistemas de telégrafo en toda Europa y América del Norte. Los primeros indicios de este incidente se detectaron a partir del 28 de agosto de 1859 cuando por toda Norte América se vieron auroras boreales. Se vieron intensas cortinas de luz, desde Maine hasta Florida. Incluso en Cuba los capitanes de barco registraron en los cuadernos de bitácora la aparición de luces cobrizas cerca del cenit. En aquella época los cables del telégrafo, invento que había empezado a funcionar en 1843 en los Estados Unidos, sufrieron cortes y cortocircuitos que provocaron numerosos incendios, tanto en Europa como en Norteamérica."
  16. Source: Gary A. David. The Orion Zone: Ancient Star Cities of the American Southwest. Scb Distributors, 2007
  17. La división de un número por el anterior, o viceversa, tiende a Phi, pues Phi es: (1±√5):2 lo cual da 0,6180339… y 1,6180339… Así, 21/34 tiende hacia el primero, mientras que 34/21 tiende hacia el segundo. Y si continuáramos la serie hacia el infinito, el número final seria exactamente Phi.
  18. En concreto Benjamin Franklin escribió,”Constituiría un motivo de sorpresa que Seis Naciones de salvajes ignorantes pudieran haber implementado una Unión, la cual ha subsistido el rigor del tiempo, hasta el punto de parecer indisoluble, y que a su vez tal Unión no puedan llevarla a cabo diez o doce colonias Inglesas (Benjamin Franklin a James Parker, 1751)”.
  19. First formulated by Lovelock during the 1960s as a result of work for NASA concerned with detecting life on Mars.
  20. Fue la llamada ARPANET.
  21. En un estudio realizado por Stefania Vitali, James B. Glattfelder, y Stefano Battiston, titulado “The network of capital control” (la red de control del capital) los autores investigaron la estructura propietaria de 40 mil corporaciones transnacionales, a partir de combinar la información disponible en la base de datos Orbis, en su edición del 2007, la cual incluye 30 millones de empresas. Su conclusión fue que cinco de ellas controlaban directa o indirectamente un 13% de la red, y las primeras 50 casi el 40%.